Cómo comenzar una novela.

Tratando de sorprender pero también de centrar el tema llevando el agua a tu molino. Así lo hice yo en Saludo al sol, por si le sirve a alguien: Ulises se da cuenta de algo asombrosamente obvio y cotidiano. Está vivo. Evidente. ¿Qué es lo sorprendente entonces? Que lo obvio no lo es tanto, que aceptamos como normal algo que es absolutamente maravilloso, porque nuestros despertares están contados… Y darse cuenta de ello es una autentica revelación. No dejes pasar la oportunidad de saborear el reencuentro con la vigilia tras el sueño, tras un sueño de tantos años… Así es la vida. Hay que sacarle partido a cada segundo desde el amanecer siendo consciente. Aquí siguen los primeros párrafos… Dos voces, la suya propia y otra que parece hablarle a él, y luego será la voz de su maestro… Espero que te guste. Dímelo si es así…

Ulises despierta y recuerda a Marion

Me di cuenta de que estaba vivo nada más despertar, aunque por momentos creí que todavía soñaba. Te urge, Ulises, lo sabes, lo revelador no es estar vivo, sino sentirlo con esta fuerza incontenible, turbadora, perentoria… Y no, no estás soñando.

No fueron los oídos o los pulmones los que me alertaron, ni el rítmico mensaje del corazón, ni siquiera el destello de la primera conexión sináptica del día… Piensas, luego existes. Parece sencillo. No lo es tanto: El recurso del método cartesiano es poco útil en tu actual estado de lúcida ensoñación. Los procesos fisiológicos habituales no eran la causa, sino el efecto. Yo podía activarlos uno a uno, como si manejara un cuadro de luces capaz de iluminar el gran escenario del mundo.

Tomas conciencia de tu respiración y tus latidos, de tu cuerpo, tus capacidades y tus pensamientos. Mezclados el desmedido anhelo de la vida y la incierta noticia de la muerte, de nuevo, por segunda vez en unas pocas horas. Significativo que una de las acciones a las que antes te sientes impulsado sea sentarte a relatar las peripecias de tu recién concluido viaje. Ahí, en el viaje, están las claves de lo que te está sucediendo.

Inspiré profundamente, pero el aire no llegó a producirme la satisfacción esperada. Podía hacerlo mejor. ¡Sabía hacerlo mejor! Cada mañana al despertar me había encontrado inadvertidamente con la vida tras las habituales reacciones psicosomáticas y había respirado según las normas básicas de supervivencia, de forma automática e inadvertida. Hoy es bien diferente: Se trata de tu capacidad para ser y saber que estás vivo. Es el amanecer de un nuevo comienzo. Escuchas… esta voz…, que te habla desde el otro lado del silencio…, luego existes.

http://www.amazon.es/dp/ASIN/B009MOEQ0U

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s